Cuando una empresa argentina piensa encarar negocios con el
exterior, surgen como idea en forma casi automática los
grandes países desarrollados del norte, incluyendo ahora
a China como mercados potenciales destinatarios de sus productos,
tal como si fueran los únicos mercados posibles.
El escenario de los negocios internacionales es complejo,
desde que participan tres ejes de fuerte incidencia.
El primero o escenario del país exportador, con su situación
política, social, jurídica y económica,
sus reglas de juego cambiantes y la baja credibilidad del país
en el exterior.
El segundo, que es el escenario político internacional,
propio de situaciones bélicas incontrolables, masividad
de proveedores, procesos de integración de los países
y crecimiento económico irregular entre otros, en tanto
que el Tercero, o escenario comercial minternacional comprende
el análisis de los bruscos cambios en los hábitos
y tendencias de consumo, Relocalización empresaria y
productiva, así como una fuerte presión de las
barreras no arancelarias en el intercambio.
Estos análisis previos hacen que muchas empresas desistan
del intento de incursionar en la exportación a esos grandes
mercados.
Sin duda que la entrada en un mercado será posible cuando
se logre el control de estos escenarios y se dispongan de Recursos
suficientes y Capacidades técnicas para actuar en ellos.
No obstante ello, podemos considerar el mundo, como potencial
mercado de las exportaciones argentinas, dividido en varios
capítulos en función de su permeabilidad.
Un primer gran capítulo, o eje Norte, comprende tres
megamercados: La Unión Europea, EE.UU, y Oriente, en
general comprensivo de países desarrollados que, no obstante
su enorme capacidad de compra, tienen exigencias y requisitos
de entrada no siempre faciles de cumplimentar. Así la
Unión Europea se caracteriza por las barreras de calidad
de productos y procesos, exigencias sanitarias (trazabilidad)
cada vez más fuertes; Estados Unidos suma a ello los
controles de bio terrorismo entre otras fobias y temores, en
tanto Oriente tiene su lejania y desconocimiento, una cultura
particularmente diferente a nuestra idiosincrasia además
de los altos costos por la necesidad de traslado y permanencia
comercial en sus ciudades en varias oportunidades.
Estas características hacen peligrar las intenciones
de internacionalización además de ser proyectos
de alto riesgo y bajas posibilidades de fidelización.
El otro capítulo, más modesto quizá o
eje Sur, involucra a todos los países latinoamericanos
y Africa. Los primeros con semejantes ascendentes históricos
a nuestro país, cercanía geográfica y bajos
costos de traslado, vocación de compra, bajo nivel de
exigencia de procesos para arancelarios o controles técnicos
y sanitarios, además de semejanza en la idiosincrasia
cultural; en tanto que los países africanos, con una
relativa cercanía geográfica y economía
en los traslados es poco frecuentada por otros oferentes por
su singular importancia relativa, constituyendo una excelente
oportunidad de negocio.
Es por ello que, al pensar en exportación no siempre
es posible o conveniente iniciarse pensando en grande, ya que
quizá los recursos de una Pyme no son suficientes para
su satisfacción o provoquen un ahogo económico-financiero,
y así mirar hacia estos otros mercados más fácilmente
asequibles y abordables que si bien, no lo estarán esperando,
es muy posible que acepten más fácil y amigablemente
una relación comercial de exportación de una Pyme
Argentina.
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Copyright 2004, by Carlos A. Ledesma
NOTA:
Para aplicar estos conceptos clave en tu equipo de colaboradores,
visita http://www.hellerconsulting.com/comercio_internacional.htm