Desde
mis comienzos en la actividad y luego de confrontar diferencias
muy notorias en la manera y estilos de vender, desarrollé
y sustenté la hipótesis respecto a que "los
latinos no poseemos una cultura orientada hacia la venta profesional
como se manifiesta en los anglosajones", hecho claramente
apreciable por todos nosotros como consumidores potenciales en
varios países de habla hispana, aún en nuestros
días.
Pero
no es lo mismo "creer" respecto a determinado tema que
"analizar la realidad con objetividad".
La
"creencia" siempre estará teñida de la
subjetividad que la propia percepción, inteligencia y experiencia
le aportan. La segunda, en cambio, se basa en hechos concretos
de lo que verdaderamente ocurre con el objeto analizado.
Asimismo
debemos aceptar que a pesar de dicha hipótesis convivimos
con otra gran realidad: "no obstante la falta de cultura
hacia la venta que apreciamos, muchas organizaciones venden".
Por tal motivo, el enfoque de análisis aquí pasa
por: ¿cómo venden?
Como
se comprende de ello, el tema no pasa sólo por la cantidad
de lo que se vende sino la calidad y eficiencia con que se realiza.
Esto nos induce a pensar que existe un potencial desaprovechado
en cada uno que generaría más ventas si se modifican
positivamente dichas acciones en la gestión cotidiana.
Esto
se explica en el pensamiento y actitud de muchos empresarios cuando
concluyen en que: "si estamos vendiendo, ¿qué
sentido tiene analizar, o mejorar en la gestión de ventas?".
Pero el profecía bíblica de los siete años
de abundancia, también se cumple con otro período
de escasez, y cuando esta llega sobreviene la emergencia que no
contribuye a resolver con claridad: "¿por dónde
comenzar a mejorar?"
Al
pretender encontrar respuestas objetivas a una gestión
de ventas que no provee los resultados deseados aparecen "las
creencias personales" que no siempre terminan aportando las
mejores soluciones. Estos es debido a que las propias percepciones
no siempre coinciden con la de otros integrantes de un equipo
directivo puesto que se sustentan únicamente en diferentes
percepciones de una misma realidad. Lo importante es saber
en cada caso particular, "qué es lo que se hace y
cómo se realiza".
Este
artículo está basado en los resultados obtenidos
en la Encuesta Sobre Venta Profesional 2002 y pretende
brindar claridad en la identificación de las acciones de
venta, con el sólo propósito de aportar reflexión
para evolucionar hacia niveles superiores de gestión por
quienes realmente deseen profesionalizar su actividad y lograr
el éxito en la comercialización de lo que proveen
al mercado.
Para
lograrlo, el primer paso es la toma de conciencia. Pero reconozcamos
que si bien es importante nada se mejorará simplemente
con ello. Esto sólo se producirá cuando la mejora
implementada eficientemente produzca logros efectivos en términos
de resultados de venta.
Esta
Parte I incluye las reflexiones que surgen de las respuestas
de sólo quienes venden "cara-a-cara" con las
oportunidades.
1.
¿Qué los motiva a vender?
Muchos
desean vender, pero ¿se encuentran todos en condiciones
de poder realizar un buen desempeño? ¿Qué
tipo de representante posee las condiciones para convertirse en
exitoso?
Es
interesante apreciar que sólo el 47,5% "ama la venta
y disfruta cada vez que ayuda a otros con sus conocimientos".
Estos
son los únicos que realmente pueden alcanzar mejores niveles
de desempeño a lo largo de su carrera. La afirmación
no es antojadiza sino que surge de principios por todos aceptados
respecto a que en toda profesión, nadie podrá ser
exitoso si no ama realmente lo que hace y en donde lo placentero
se relaciona como un maravilloso incentivo con la actividad que
ejerce, asimilando de esta forma todo lo que les permita evolucionar
constante y progresivamente a lo largo de su carrera.
Cuando
se accede a la actividad de ventas por una necesidad laboral como
lo manifestó el 15.8%, nada mejor que un conocido refrán
que expresa que "la necesidad tiene cara de hereje".
Veámoslo desde un simple ejemplo: uno puede pretender ser
un buen médico cirujano, pero si el principal motivo es
su necesidad de trabajar ¿qué perspectivas ciertas
de éxito podrá tener?
Asimismo,
el natural deseo de creer que en ventas obtendrá una retribución
más alta (24,2%) tal vez porque de chico sus progenitores
le hicieron creer que había nacido para la venta por su
verborragia o simpatía natural (12,5%), no constituyen
condiciones suficientes como para alcanzar un destacado desempeño.
Este
aspecto motivacional hacia la venta resulta clave para quienes
los dirijan o para clarificar qué actividad convendrá
o no realizar.
En
el caso de seleccionarlos, el momento oportuno para detectarlo
es en las entrevistas de selección final y antes de incorporarlos.
No considerarlo en el momento apropiado implicará resultados
y costos irrecuperables.
2.
¿Cómo aprendí a desempeñarme en ventas?
Si uno posee las condiciones para desempeñarse pero no
recibe una formación inicial y continua para comenzar y
perfeccionarse durante su ejercicio, no alcanzará ningún
nivel de gestión destacada.
Lo
más impresionante que surgió en esta encuesta es
haber establecido que casi la mitad (49,2%) de los que venden
aprendieron por sus propia experiencia, es decir "haciendo
camino al andar".
¿Se
imagina a un joven que desea ser aviador y se sube a pilotear
el avión en dondes usted se encuentra como pasajero y comenzar
a aprender por sus propias experiencias (y también la suya)?
¿Cómo se sentiría usted cuando una persona
de sus afectos debe ser operado de un apendicitis y en la sala
de emergencia lo atiende un médico que está aprendiendo
de esta manera?
Otro
grupo importante (14,2%) aprendieron a vender sólo a través
de las enseñanzas y experiencias de sus colegas más
experimentados. Además de no resultar una forma eficiente
de aprender, dado que el procedimiento no filtra el aprendizaje
de vicios y desvíos no deseados de su gestión, esto
nos deja un interrogante no respondido en esta encuesta: los colegas
más experimentados ¿aprendieron de igual forma o
"haciendo camino al andar"?
Convengamos
que los errores de aprendizaje en ventas no son gratuitos. La
mala gestión tiene un costo muy alto y, lo que es más
grave aún, no se refleja en ninguna factura o registro
contable sino que sólo se apreciará cuando resulte
demasiado tarde. (Ver artículo "Tus
vendedores transmiten tu imagen")
Cuando
ello ocurre, los potenciales compradores del mercado de sus productos
o servicios son los perjudicados que pagarán a costa de
su éxito futuro las experiencias no controladas del aprendizaje
de estos representantes.
Lo
preocupante de este aspecto de la investigación es que
sólo la tecera parte de la muestra (33,3%) aprendieron
de la forma que realmente evita ese daño irreparable,
al haber tomado una capacitación inicial y otras actividades
de refuerzo.
3.
¿Con qué oportunidades pretende cumplir sus objetivos
cada mes?
Si
alguna vez se cuestionó acerca del motivo que hace que
no se alcancen los objetivos de venta mes tras mes, probablemente
encuentre aquí la explicación más apropiada.
Para
alcanzar con toda seguridad las metas periódicas se requiere
contar previamente con un número de oportunidades contactadas
y calificadas en cuanto a su voluntad de compra, que excedan ampliamente
sus objetivos de venta.
Dicha
actividad se conoce como "prospecting"
y representa la acción sistemática y continua de
obtener oportunidades calificadas para concretar ventas, administrando
la información obtenida y planificando las correspondientes
acciones. (Ver artículo: La venta
como proceso productivo continuo de resultados vitales )
Acorde
a este requerimiento ineludible pero obviamente no cumplido, puede
afirmarse que el 78,9% de los respondentes no llegarán
a sus objetivos cada mes, hasta tanto no incorporen a su gestión
este importante aspecto de una venta profesionalizada. Los
únicos que sí podrán lograrlo, representa
sólo el 21,1% de toda la muestra.
4.
¿Con qué conocimientos de la propia oferta se pretende
vender?
Aunque
resulte sorprendente, sólo el 64,4% de todos los respondentes
que venden "cara-a-cara" con los potenciales compradores,
están en condiciones de poder inducirlos exitosamente a
una posible decisión de compra.
Para
lograrlo, es necesario conocer absolutamente todos los productos
o servicios que ofrecen en términos de "beneficios".
Esto es debido a que "la gente no compra un producto o
servicio por lo que es o parece ser, sino sólo la promesa
cierta de disfrutar de sus beneficios al convertirse en propietarios
o usuarios del mismo" (Ref. La
Venta Profesional, La Venta
Profesional Minorista, Martín E. Heller, Ediciones
Libros En Red)
Al
carecer de los conocimientos suficientes en lo más elemental,
¿qué tipo de inducción y asesoramiento hacia
una compra con satisfacción pueden proveer?
5.
¿Qué fortalezas poseen para atender objeciones?
La
alta competitividad en cada nicho de mercado obliga a enfrentar
cotidianos desafíos ante cada oportunidad posible de ventas.
Durante
toda entrevista, la aparición de las objeciones es una
realidad inevitable que sólo si se responden eficientemente
permitirá avanzar hacia una posible venta. Pero para responderlas,
es necesario saber qué y cómo se hace para minimizarlas
o rebatirlas. (Ver Análisis
de Productos y Servicios en términos de ventas - Las Técnicas
Profesionales de Venta)
Además,
el desconocimiento de un representante lo expone ante los ojos
de su interlocutor como un "improvisado vendedor", desprestigiándolo
tanto a él como a la empresa, sus marcas, productos o servicios
que ofrece.
Según
las respuestas recibidas, sólo el 17,8% de los respondentes
se encuentran en condiciones de avanzar hacia una posible venta
.
6.
¿Cómo administra su tiempo para aplicar su capacidad
productiva?
El
tiempo es la variable clave en que se desarrollan las acciones
que producirán los resultados de venta deseados. Y la
venta profesional es un proceso productivo continuo de generar
los resultados establecidos en los objetivos periódicos.
Una
mala administración termina desaprovechando toda inversión
de negocios asignada a sus representantes encargados de materializar
tan vitales logros.
Únicamente
el 33,3% de los respondentes realmente podrán aplicar su
máxima capacidad productiva. El resto quedará
en el camino sin poder alcanzar sus metas por carencias de método
de gestión apropiado en el aprovechamiento de las horas
posibles de venta.(Ver artículo: Configura
tu método efectivo de gestión )
7.
¿Cómo obtienen y preservan confianza al responder
a una pregunta con carencia de conocimientos?
La
honestidad es un requisito indispensable en todo ámbito
profesional, pero más importante resulta cuando se intenta
lograr un cierto grado de confianza para inducir a potenciales
compradores hacia una compra.
La
confianza que se obtenga inicialmente deberá sembrarse
y cultivarse en forma permanente para que luego de la primera
compra puedan surgir otras posibles en el futuro con cada cliente
obtenido.
La
verdadera actitud que provee esta confianza corresponde al 67,8%
de los respondentes. El resto se distribuye entre 25,5% (3,3%
+ 22.2%) quienes creen erróneamente que el engaño
sutil es parte de una buena venta y el 6,7% que responde ambigüedades
no confirmadas, con el sólo fin de responder...
8.
¿De qué manera responden a las objeciones de sus
potenciales compradores sembradas por los competidores?
El
77,8% respondió que las acepta cuando son reales, respondiéndolas
en términos de beneficios sin mencionar a la competencia.
Por la respuesta brindada de este grupo, existe un alto grado
de probabilidad de poder rebatirlas o minimizar sus consecuencias
negativas durante sus entrevistas de venta.
Por
otra parte, un 18,9% sólo acepta las que son verdaderas
y las explica. Sin embargo ¿de qué manera resuelven
las que en realidad son más sencillas de rebatir?
Los
que seguramente pierden oportunidades al atenderlas de una manera
poco profesional lo comprende el 1,1% quienes las responden "atacando
a los de su competencia", sin considerar que así generan
innecesarios antagonismos y transmiten una pobre imagen profesional.
Un
pequeño grupo constituido por el 2,2% rechaza todo tipo
de objeciones, aún cuando sean reales. Pero esto no merece
mayor explicación en cuanto al futuro que les depara esta
actitud.
9.
¿Cómo se mantienen informados y actualizados en
ventas?
Al
igual que en toda profesión o actividad, estar al día
con los avances, técnicas, innovaciones, etc., constituye
el único camino de estar competitivamente eficiente y efectivo
en su ejercicio.
La
manera de lograrlo en ventas reflejó que sólo el
40,0% lee libros, artículos y participa activamente en
actividades formativas, lo que es altamente destacable.
Un
30,0% se actualiza a través de lectura de artículos
sobre la especialidad en revistas y en páginas Web.
Otro
grupo, representado por el 12,2%, manifestó realizar un
profundo análisis de su gestión cotidiana lo que
suele resulta efectivo acorde al método utilizado y a los
cambios que se implementen luego del objetivo diagnóstico.
Lo
interesante resultó establecer que el 17,8% confía
exclusivamente en su propia intuición, su experiencia y
en su curiosidad permanente.
10.
¿Cómo es el entusiasmo final cuando no se concretará
la venta en la entrevista?
El
entusiasmo transmitido inicialmente ante un potencial comprador
es muy importante dado que, cuando existe una correspondencia
entre necesidad-satisfacción o problema-solución
con el objeto ofertado, contribuye positivamente en la decisión
final.
Al
respecto, un gran porcentaje constituido por el 75,6% mantiene
el mismo entusiasmo aún cuando quede claro que el comprador
potencial no concretará su compra en dicha oportunidad.
Esto es realmente muy profesional.
Pero
no tendrán mejor suerte quienes lo disimulen en algunas
ocasiones (2,2%) o los que sólo puedan hacerlo en algunas
ocasiones (15,6%), y mucho menos aún quienes tengan dificultad
en disimularlo (2,2%).
©
Copyright 2002, by Martín E. Heller
Nota
del autor:
En
la Parte II del presente artículo se desarrollarán
el mismo análisis pero respecto a las respuestas de quienes
vende a través de sus representantes exclusivamente.
En
la Parte III y último artículo de esta serie, se
hará una reflexión final sobre el análisis
de los comportamientos de venta válidos para generar cambios
positivos hacia una gestión profesionalizada.